Política
Jueves 25 de junio de 2026
A río revuelto, el PRO dispara para todos lados. En una muestra de la compleja estrategia parlamentaria que despliega frente al gobierno de La Libertad Avanza, el espacio amarillo ha mostrado posiciones contradictorias en las últimas 48 horas: el martes, en Diputados, salvó al jefe de Gabinete y exvocero, Manuel Adorni, de la interpelación que impulsa el peronismo; el miércoles, en el recinto de la Cámara baja, votó a favor de una moción de la Coalición Cívica para acelerar el trámite legislativo; y este jueves, en el Senado, promueve un interrogatorio al funcionario fijado para el próximo 2 de julio.
Detrás de este evidente zigzagueo, el partido habilitó una concesión clave a favor del oficialismo: aceptó aumentar la cantidad de votos necesarios para citar al jefe de Gabinete. Ya sea por disfuncionalidad interna o por calculadas maniobras de presión y negociación con la Casa Rosada, los bloques amarillos juegan en simultáneo en varias mesas.
La última movida del PRO llegó de la mano de Martín Goerling Lara. El jefe de la bancada en el Senado presentó un proyecto de interpelación para tratar hoy en el recinto. “No habrá lugar para los grises: en el tablero se verá quién está a favor y quién en contra”, desafió el legislador al resto de los bloques.
Sin embargo, la ofensiva macrista esconde un cambio de postura que le brinda mayor oxígeno a Adorni: el PRO decidió aceptar la lectura reglamentaria que hace La Libertad Avanza, la cual exige los dos tercios de la Cámara (48 votos) para aprobar la citación sobre tablas —es decir, sin pasar previamente por comisión—. Esto representa un giro de 180 grados respecto a la semana pasada, cuando el PRO, la UCR e incluso Patricia Bullrich habían acordado con el peronismo que solo se requeriría una mayoría absoluta (37 votos) para avanzar. Siete días después, al romper lo pactado, dificultaron drásticamente la sanción de la iniciativa.
Los números en la Cámara alta para interpelar a Adorni y evaluar una eventual moción de censura están muy ajustados. La Libertad Avanza cuenta con 21 legisladores y requiere tan solo cuatro más para bloquear la medida. Con el respaldo de algunos senadores radicales y de legisladores que responden a gobernadores —como los misioneros Carlos Arce y Sonia Rojas Decut—, el oficialismo confía en salvar nuevamente al ministro. Por el contrario, Goerling indicó que espera “contar con los dos tercios porque en los pasillos escucha que es la voluntad de casi todos, salvo el oficialismo”.
Desde la oposición dura, el peronismo también intentará aprobar la interpelación, pero marcará fuertes diferencias con el PRO. El titular del interbloque Popular, José Mayans, adelantó que harán valer lo acordado una semana atrás y buscarán aprobar la citación por mayoría absoluta.
“Armaron una nueva reunión de Labor y salieron con lo de los dos tercios, una vergüenza”, se quejó Mayans, advirtiendo que quienes no acompañen su criterio de votación “serán cómplices y le darán protección a Adorni”. El senador formoseño apuntó directamente contra los referentes de los demás bloques: “Todos los jefes de bloque estuvieron en esa reunión de Labor: Eduardo Vischi, Goerling, ‘Camau’ Espínola. Si cambiaron de opinión, será que Adorni compartió el pendrive”.
El affaire libertario ya había encendido la sesión del miércoles en la Cámara de Diputados, signada por duras chicanas debido a la falta de quórum en la sesión especial del lunes. “Son los mismos que han ocupado horas y horas en el recinto hablando de Ficha Limpia. Ficha limpia, rabo sucio. Son unos caraduras totales”, disparó Myriam Bregman, apuntando contra el PRO, la UCR y los gobernadores oficialistas. “¿Cuánto vale dar quórum a las 12.20 y cuánto a las 12.25?”, ironizó la diputada de izquierda al proponer una moción de censura que finalmente fue rechazada por 125 votos en contra frente a 104 a favor.
Posteriormente, Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica) solicitó un apartamiento del reglamento para forzar a la Comisión de Asuntos Constitucionales a dictaminar el próximo martes. En esta instancia, los doce integrantes del bloque PRO sí acompañaron de forma afirmativa.
Este gesto expuso las fisuras internas del partido: mientras el Senado se ajusta a los vaivenes políticos de Mauricio Macri, en Diputados el orden lo imparte Cristian Ritondo, cuyas aspiraciones electorales sintonizan con la Casa Rosada. Ritondo justificó la ausencia de su bloque el lunes y agradeció a la Presidencia de la Cámara por citar a la comisión para el martes, argumentando la necesidad de "tratar el tema de forma institucional y terminar con el show".
La coartada del bloque, coordinada entre Martín Menem y Ritondo para no dar quórum, se basó en que el objetivo de abrir la comisión ya estaba cumplido. Sin embargo, el jefe del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, lo cruzó con dureza: “Nadie te pide tanto, Cristian”, señalando que los expedientes del lunes obligaban también a emplazar a la Comisión de Peticiones, acelerando los plazos reales.
El cierre del debate dejó en evidencia las contradicciones entre ambas cámaras. Mientras en Diputados se tildaba la sesión de "show kirchnerista", en el Senado el propio PRO presentaba el pedido de interpelación. La encargada de exponer la interna fue la diputada santafesina Florencia Carignano: “Me parece que se comieron los mocos, porque está el comunicado del senador Martín Goerling Lara pidiendo la interpelación del jefe de Gabinete. Evidentemente, no es la posición de todo el PRO”.
Con información de Página 12
Copýright 2025 - larosca.com.ar