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Miércoles 1 de julio de 2026
Apenas iniciado en sus funciones, el flamante vocero presidencial, Adrián Ravier, experimentó su primer cimbronazo político. El funcionario debió salir públicamente a desdecirse tras la fuerte polémica que generaron sus declaraciones del día anterior, cuando justificó el aumento en los servicios públicos recomendando a la ciudadanía “abrigarse más” para evitar consumos altos de gas.
Afectado por la inmediata repercusión negativa en los medios de comunicación y las redes sociales —el termómetro digital que desvela a la gestión de Javier Milei—, el sucesor de Manuel Adorni se vio obligado a conceder una entrevista radial para intentar mitigar el impacto de sus palabras, argumentando que su explicación había sido “poco feliz”.
El conflicto se desató durante la habitual conferencia de prensa en el atril de la Casa de Gobierno. Al intentar justificar las subas tarifarias bajo la premisa de que los precios se encuentran "atrasados", Ravier recurrió a una de las máximas del economista Milton Friedman que suele citar el propio Presidente: “No hay almuerzo gratis; alguien lo tiene que pagar”.
En ese contexto, el portavoz profundizó el argumento con la frase que desató el rechazo generalizado de los usuarios: “Esto ha implicado una medida muy ingrata que este gobierno tiene que tomar y que es duplicar el gas, el agua, la electricidad. Eso conduce a las familias a decir ‘bueno, ahora que está más caro el gas, voy a tratar de abrigarme en vez de prender el gas’”.
La declaración fue interpretada de inmediato como un reflejo de la ortodoxia oficial: la convalidación de los incrementos solicitados por las empresas de servicios públicos, trasladando el costo del ajuste directamente al bolsillo de los ciudadanos.
Ante la escalada del malestar social, Ravier buscó ensayar un mea culpa en diálogo con Radio Mitre, aunque no tardó en trasladar parte de la responsabilidad a la cobertura periodística, una conducta alineada con la retórica de su antecesor.
“No quise expresar eso, es una frase poco feliz, y mucho más como la levantaron los medios. No fue esa la intención”, se defendió el funcionario. En su relectura de los hechos, aseguró que su objetivo era señalar que “si estás pagando el costo del gas por lo que vale, te cuidás un poquito más” en el consumo diario.
Con el fin de amortiguar el impacto político, el vocero enfatizó que la administración nacional mantiene el resguardo sobre los sectores más vulnerables. “Este Gobierno cuida a los más humildes. Les mantiene los subsidios. No le estamos diciendo a aquel que realmente no puede pagar el gas ‘arreglate, abrigate’”, aclaró.
Finalmente, Ravier defendió el rediseño de la política energética y fiscal del Ejecutivo, detallando que se han quitado los beneficios por "zonas frías" a las regiones templadas para restituir el espíritu original de la normativa. "Se han eliminado subsidios para algunos sectores de clase media o alta, porque el populismo los extendió a quien no los necesitaba", concluyó, buscando retomar la iniciativa discursiva tras un debut accidentado.
Imagen: NA
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