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Martes 14 de julio de 2026
El vocero presidencial, Adrián Ravier, volvió a quedar en el centro de la polémica tras afirmar que el creciente nivel de morosidad en el pago de créditos y tarjetas de crédito no responde a la inflación, la pérdida del poder adquisitivo o el aumento del costo de vida, sino a que "la gente no sabe manejar" sus obligaciones financieras.
Durante una conferencia de prensa en Casa Rosada, Ravier sostuvo que muchas personas "se ponen en riesgo de impago simplemente por no saber manejar sus propios ingresos y obligaciones", y consideró que el problema forma parte de un "proceso de aprendizaje" en una economía que, según el Gobierno, recuperó el acceso al crédito.
"Uno agarra la tarjeta, la lleva al límite y al otro mes se encuentra apretado. Tenemos que volver a aprender cuál es el límite al que nuestros ingresos nos permiten acceder", expresó el funcionario, en declaraciones que rápidamente generaron cuestionamientos.
Las afirmaciones del vocero se producen en un contexto de fuerte preocupación por el crecimiento de la morosidad en el sistema financiero. De acuerdo con un informe elaborado sobre la base de datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), la mora en préstamos personales alcanzó el 12% del sistema, mientras que cerca de siete millones de personas quedaron excluidas del acceso a nuevos créditos por registrar deudas impagas.
El mismo relevamiento señala que la morosidad acumula 19 meses consecutivos de crecimiento, que la irregularidad en los pagos se multiplicó por cinco en el último año y medio y que el atraso en el pago de préstamos y tarjetas alcanzó niveles que no se registraban desde la salida de la convertibilidad.
En paralelo, un informe del Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales indicó que el 56,6% de los hogares no logró cubrir adecuadamente la Canasta Básica Alimentaria y que el 89% recurrió a tarjetas de crédito, compras fiadas o préstamos para poder adquirir alimentos.
Pese a esos indicadores, Ravier sostuvo que el incremento de la morosidad es una consecuencia natural de una economía con mayor acceso al crédito. "Cuando una economía recupera el crédito es normal que aparezca la morosidad. Esta Argentina que recupera el crédito inicia un proceso de aprendizaje crediticio al que nos tenemos que adaptar", afirmó.
En ese sentido, consideró que tanto las entidades financieras como los consumidores deben asumir responsabilidades: los bancos, evaluando mejor a quién otorgan financiamiento, y las personas, evitando endeudarse por encima de sus posibilidades de pago.
No es la primera vez que las expresiones del vocero generan repercusiones. Semanas atrás había provocado fuertes críticas al referirse al incremento de las tarifas de gas, cuando sugirió que las familias podían "abrigarse más" para reducir el consumo de calefacción, dichos por los que posteriormente debió ofrecer disculpas.
En esta oportunidad, sus declaraciones reabrieron el debate sobre las causas del creciente endeudamiento de los hogares. Mientras el Gobierno atribuye el fenómeno a una insuficiente educación financiera, numerosos economistas sostienen que el aumento del costo de vida, la pérdida del poder adquisitivo, la caída de los salarios reales, el desempleo y los incrementos en tarifas y transporte explican el deterioro de la capacidad de pago de las familias.
En ese escenario, el uso de las tarjetas de crédito para financiar gastos básicos, especialmente la compra de alimentos, se ha convertido para muchos hogares en un mecanismo de supervivencia que, a su vez, profundiza el ciclo de endeudamiento.
Imagen: Captura de video
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