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Jueves 16 de julio de 2026
El Gobierno nacional presentó una protesta diplomática contra el Reino Unido por el desplazamiento del patrullero británico HMS Medway en aguas bajo jurisdicción argentina, una decisión que se conoció horas después de la histórica clasificación de la Selección Argentina a la final de la Copa del Mundo tras vencer a Inglaterra.
La nota formal fue emitida por la Cancillería, encabezada por Pablo Quirno, luego de que el buque británico realizara movimientos desde las Islas Malvinas hacia la costa continental argentina sin la notificación previa que, según el Gobierno, establecen los acuerdos bilaterales vigentes entre ambos países.
La reacción oficial llegó en medio de una fuerte polémica política generada por la reivindicación de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas durante los festejos del seleccionado nacional.
Al finalizar el encuentro, los jugadores exhibieron una bandera en defensa de la soberanía argentina sobre el archipiélago, un gesto que contrastó con la postura previa del Gobierno, que había cuestionado la utilización de símbolos vinculados a Malvinas durante el Mundial. En ese contexto, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, había manifestado el rechazo oficial a la presencia de banderas reivindicativas en los estadios.
En el comunicado, la Cancillería sostuvo que el tránsito del HMS Medway por el Mar Territorial argentino constituye un incumplimiento de los compromisos asumidos entre ambos países en materia de medidas de confianza militar.
El Gobierno señaló que la maniobra vulnera la Declaración de Madrid de 1990, la Declaración Conjunta del 25 de septiembre de 1991 y la actualización de esos acuerdos suscripta en la Declaración Conjunta Buenos Aires-Londres de 1993, instrumentos que establecen mecanismos de información y transparencia para evitar incidentes militares.
Asimismo, el Palacio San Martín afirmó que la presencia del patrullero británico representa una acción unilateral incompatible con las resoluciones de las Naciones Unidas sobre la disputa de soberanía de las Islas Malvinas.
La Cancillería rechazó "con firmeza" la incursión militar británica y sostuvo que forma parte de una política sistemática del Reino Unido que contradice el mandato internacional de abstenerse de modificar la situación existente mientras permanezca pendiente la controversia por la soberanía.
El documento también sostiene que los movimientos del HMS Medway son incompatibles con la Resolución 31/49 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que exhorta tanto a la Argentina como al Reino Unido a evitar medidas unilaterales que alteren el escenario del conflicto.
Según el Gobierno, estas acciones incrementan las tensiones en el Atlántico Sur y dificultan la búsqueda de una solución pacífica y negociada al diferendo territorial.
En el cierre del comunicado, la administración nacional reiteró su reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. "La República Argentina reafirma sus legítimos e imprescriptibles derechos de soberanía", expresó el texto oficial, que concluye con una de las consignas históricas de la política exterior argentina: "Por historia, por derecho y por convicción, las Malvinas son argentinas".
Imagen: LPO
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