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Domingo 26 de julio de 2026
En tiempos en los que las pantallas parecen ocupar cada instante de la vida cotidiana, San Pedro de Guasayán volvió a demostrar que todavía existen espacios donde la emoción se eleva tan alto como un barrilete. La 16ª Barrileteada convocó a miles de personas que, por unas horas, dejaron de lado la tecnología para reencontrarse con los recuerdos de la infancia, compartir en familia y llenar de colores el cielo de la localidad.
Niños, jóvenes, padres, abuelos y visitantes llegados desde distintos puntos del territorio provincial e incluso de provincias vecinas participaron de una jornada que ya forma parte de la identidad de la comunidad. Entre barriletes de todos los tamaños y colores, chocolates, golosinas, peloteros y juegos, el encuentro volvió a convertirse en un símbolo de unión y de los valores que atraviesan generaciones.
El candidato a intendente por Convocatoria Social, José Roberto Nour, uno de los organizadores del evento, destacó el profundo significado que tiene esta celebración para la comunidad. "La barrileteada es un ícono de unión, de paz y de las cosas que nos unen. Es un evento que se realiza desde hace más de veinte años y que la gente espera con mucho entusiasmo", expresó. Incluso recordó que durante la pandemia la tradición no se interrumpió y se llevó adelante de manera virtual para mantener vivo el espíritu del encuentro.
Nour resaltó que la barrileteada es mucho más que hacer volar un barrilete. "Es un lugar donde nos encontramos con la familia, despojados de la tecnología. Si alguien saca un celular, es solamente para inmortalizar el momento con una foto o un video. Aquí lo importante es mirarnos, compartir y disfrutar juntos", afirmó, al remarcar que la actividad reúne cada año a personas de todas las edades sin distinción de procedencia.
El dirigente también recordó que durante sus ocho años como intendente impulsó el crecimiento de esta propuesta, aunque reconoció que la idea nació gracias a un grupo de jóvenes de FM Origen, que en 2008 decidió organizar una pequeña barrileteada con apenas unos pocos participantes. "Ellos fueron los verdaderos impulsores de esta fiesta. Germán, Rubén, Daniel, Emiliano y Mario dieron el primer paso para que hoy tengamos uno de los eventos más originales y convocantes de Santiago", destacó.
La edición de este año debió adelantarse de su fecha habitual —el último domingo de las vacaciones de invierno— debido a las elecciones provinciales del próximo fin de semana. Sin embargo, el cambio de calendario no alteró el entusiasmo de la comunidad. Una vez más, el cielo de San Pedro de Guasayán se llenó de barriletes, pero también de recuerdos, abrazos y sonrisas, confirmando que algunas tradiciones nunca pasan de moda y que, a veces, basta con mirar hacia arriba para volver a sentirse niño.
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