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Martes 28 de julio de 2026
El Gobierno nacional avanzó con un nuevo recorte sobre el sistema científico al oficializar, mediante un decreto firmado por el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, una drástica reducción de la estructura de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). La medida elimina cerca del 58 por ciento del organigrama vigente, bajo el argumento de reducir el "sobredimensionamiento" del organismo y agilizar su funcionamiento.
La decisión generó un fuerte rechazo entre los trabajadores, quienes sostienen que el ajuste compromete el futuro de una de las instituciones estratégicas del país. "El objetivo es destruirnos", afirmó Marianela Kramm, empleada de la CNEA desde hace 18 años, quien denunció que la nueva estructura fue publicada sin brindar información al personal, generando incertidumbre sobre la continuidad de los puestos de trabajo y el destino de proyectos clave como el reactor nuclear CAREM, actualmente paralizado pese a registrar un avance del 65 por ciento tras una inversión cercana a los 690 millones de dólares.
Desde el ámbito científico también cuestionaron la medida. Ignacio Cortés, integrante del grupo de Física, Estadística e Interdisciplina, aseguró que el Gobierno "está quitándole al país el dominio de una tecnología estratégica", al tiempo que calificó la reforma como "un paso más en el desguace" de la institución. Según explicó, la reducción afectará áreas fundamentales para el desarrollo nuclear argentino, con fuertes recortes en gerencias, departamentos y divisiones, lo que, a su entender, pone en riesgo la continuidad de investigaciones, la producción de radioisótopos, las aplicaciones médicas y otros desarrollos tecnológicos.
La preocupación también fue expresada por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), que advirtió sobre el impacto de los despidos y del desmantelamiento de la CNEA en la soberanía científica, tecnológica y energética del país. En paralelo, los trabajadores convocaron a una movilización en Bariloche para reclamar la reincorporación de los despedidos y defender proyectos estratégicos como el CAREM. Desde la asamblea de la sede barilochense remarcaron que la CNEA no solo exporta tecnología nuclear, sino que también resulta esencial para tratamientos oncológicos, la generación eléctrica, el control sanitario de alimentos y el cuidado ambiental.
La reestructuración se produce luego de que, a comienzos de julio, fueran despedidos cerca de un centenar de profesionales considerados estratégicos. Mientras el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, celebró la reducción del empleo estatal como parte del "equilibrio fiscal", investigadores y trabajadores sostienen que el ajuste responde a una política de vaciamiento del sistema científico nacional y alertan que la pérdida de personal altamente calificado podría tener consecuencias irreversibles para el desarrollo tecnológico argentino.
Imagen: Info Bariloche
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