Política
Miércoles 12 de agosto de 2026
El peronismo comenzó a mover sus principales piezas de cara a 2027 con una cumbre reservada que reunió en el hotel Emperador, en Retiro, a dirigentes de distintos sectores que hasta hace poco aparecían distanciados. Máximo Kirchner, Axel Kicillof, Sergio Massa, los gobernadores Ricardo Quintela, Gildo Insfrán, Sergio Ziliotto y Gustavo Melella, además del senador Gerardo Zamora, participaron del encuentro convocado por los jefes de bloque José Mayans y Germán Martínez.
La reunión, que se extendió durante más de tres horas y no tuvo registro fotográfico, tuvo como eje central la estrategia para frenar el intento del Gobierno nacional de suspender o eliminar las PASO. Para el peronismo, la modificación del sistema electoral podría profundizar la fragmentación opositora y dejar al oficialismo en mejores condiciones para avanzar hacia la reelección de Milei.
El mensaje que surgió del encuentro fue contundente: quienes acompañen la eliminación o suspensión de las primarias deberán asumir el costo político de favorecer el proyecto de continuidad del Gobierno nacional. La advertencia apunta especialmente a los gobernadores que mantienen acuerdos coyunturales con la Casa Rosada y que podrían resultar decisivos en el Congreso.
El encuentro también tuvo un fuerte significado político hacia adentro del peronismo. Kicillof y Máximo Kirchner volvieron a compartir una mesa después de meses de distancia, en una señal de acercamiento entre dos sectores que mantienen profundas diferencias. La presencia de Massa, Quintela y Zamora, además, puso sobre la mesa a dirigentes con aspiraciones nacionales y distintos niveles de representación territorial.
Durante la cumbre también se analizaron el impuesto a los combustibles y el Presupuesto, pero la defensa de las PASO concentró buena parte de la discusión. Los participantes coincidieron en la necesidad de preservar una herramienta que permita construir una propuesta electoral amplia y competitiva frente al oficialismo.
Ahora, la disputa se trasladará a los gobernadores que mantienen vínculos parlamentarios con Milei, particularmente Osvaldo Jaldo y Raúl Jalil. Mientras el tucumano aparece más distante de la reforma electoral, el catamarqueño expresó su respaldo aunque reclamó un consenso amplio.
La foto que no existió terminó teniendo, paradójicamente, un fuerte contenido político. Sin registro público, pero con todos los sectores sentados en la misma mesa, el peronismo dio una primera señal de unidad después de meses de internas. Con 2027 en el horizonte, la oposición busca dejar atrás sus fracturas y empezar a construir una estrategia común para enfrentar al proyecto libertario.
Con información de Pág.12
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