Política
Domingo 16 de agosto de 2026
La resistencia de los gobernadores del Norte Grande obligó al Gobierno de Javier Milei a revisar sus tiempos para avanzar con la eliminación de las PASO. Aunque en la Casa Rosada aseguran contar con los votos, el oficialismo comenzó a evaluar una postergación del debate hasta fin de año, en un intento por ordenar una negociación política cada vez más compleja.
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, quedó al frente de las conversaciones con los mandatarios provinciales que no se alinean automáticamente ni con una eventual candidatura de Milei ni con las alternativas del peronismo. El eje de la negociación incluye la eliminación de las PASO, el recorte del régimen de Zonas Frías y la creación de Zonas Cálidas para compensar a las provincias que reclaman subsidios por el consumo intensivo de energía eléctrica.
La discusión electoral se cruza así con una pulseada económica y territorial. Los gobernadores reclaman garantías antes de acompañar las iniciativas oficiales y advierten que no están dispuestos a votar proyectos “en el aire”, sin conocer el impacto sobre sus provincias y sobre el calendario electoral. El Gobierno, mientras tanto, intenta reunir apoyos para imponer su agenda en el Congreso.
Frente a esa ofensiva, el peronismo aceleró su propia estrategia. Sergio Massa, José Mayans, Germán Martínez, Máximo Kirchner, Axel Kicillof y gobernadores de Unión por la Patria se reunieron para cerrar filas en defensa de las primarias. La lectura que comparten es que la eliminación de las PASO podría convertirse en una herramienta electoral destinada a facilitar la reelección de Milei y reducir las posibilidades de reorganización de la oposición.
La tensión se produce mientras el oficialismo intenta minimizar sus recientes dificultades parlamentarias. La derrota que obligó a retirar del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada los capítulos sobre extranjerización de tierras y manejo del fuego expuso nuevamente los límites de la estrategia libertaria para construir mayorías. Sin embargo, en la Casa Rosada persiste la confianza en una victoria de Milei en primera vuelta, una expectativa que contrasta con el deterioro económico, la caída del consumo y el desgaste que reflejan distintas encuestas.
Con el Congreso convertido en el principal escenario de disputa, el Gobierno enfrenta una negociación política más difícil de lo previsto. La discusión por las PASO, las tarifas y las reformas económicas dejó al descubierto que los gobernadores conservan capacidad de presión y que, para avanzar, el oficialismo deberá negociar con quienes hasta ahora se resistieron a convertirse en simples acompañantes de la agenda presidencial.
Imagen: El observador
Copýright 2025 - larosca.com.ar