Política
Viernes 21 de agosto de 2026
La política comunicacional del Gobierno de Javier Milei parece haber encontrado una nueva prioridad: acercar a sus principales funcionarios a la calle. En ese esquema, el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, comenzó a realizar recorridas territoriales en la Ciudad de Buenos Aires, una estrategia que busca mostrar cercanía en un momento en que el oficialismo enfrenta dificultades para convencer a la sociedad de que la recuperación económica ya está llegando a los bolsillos.
La primera parada fue significativa. Caputo visitó una sucursal de Lucciano’s en Las Cañitas junto a Pilar Ramírez, presidenta del bloque de La Libertad Avanza en la Legislatura porteña, en el marco del inicio de las recorridas territoriales del espacio de cara al escenario electoral de 2027. La actividad tuvo lugar con motivo de la apertura del local número 100 de la cadena en Argentina.
El problema político apareció en la propia escena. Christian Otero, cofundador y CEO de la empresa, recibió al ministro y le planteó la necesidad de que la economía pueda “reactivar un poco más”. Si bien aseguró que su compañía no sufrió una caída del consumo y mostró números de crecimiento, reconoció que otros sectores atraviesan una situación diferente.
La elección del lugar también expuso el desafío que enfrenta el oficialismo. Una recorrida pensada para transmitir cercanía con la ciudadanía terminó desarrollándose en uno de los sectores más exclusivos de la Capital Federal y junto a un empresario que mantiene una relación cercana con el Gobierno. Así, la foto política buscó mostrar normalidad económica, pero también dejó en evidencia la dificultad de construir una imagen representativa de la realidad cotidiana de millones de argentinos.
La economía que aparece en las estadísticas
Detrás de la estrategia de comunicación persiste una discusión que el Gobierno todavía no logra resolver: si la población no percibe la supuesta mejora económica porque no comprende el proceso o porque, efectivamente, esa mejora todavía no se refleja en sus ingresos.
Los datos oficiales y los análisis privados muestran que el empleo y los salarios continúan siendo dos de los principales problemas de la economía argentina. El propio Gobierno mantiene actualizadas las series de empleo y remuneraciones de trabajadores registrados a través del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial.
En paralelo, distintos relevamientos recientes ubican a los salarios y al empleo entre las principales preocupaciones de la sociedad. Un informe publicado este viernes señala que alrededor del 70% de los argentinos evalúa negativamente la situación económica y que el deterioro de los ingresos y el desempleo atraviesan las preocupaciones ciudadanas más allá de las diferencias políticas.
Ese escenario explica, en parte, la decisión de poner a los ministros en la calle. El oficialismo necesita transformar los resultados macroeconómicos que reivindica Milei en una percepción concreta para las familias. Pero allí aparece la principal tensión política: mientras el Gobierno insiste en que el orden macroeconómico es el camino hacia la recuperación, buena parte de la sociedad continúa midiendo la economía desde el salario, el empleo, el consumo y la capacidad de llegar a fin de mes.
La recorrida de Caputo puede ser leída como una señal de que el Gobierno tomó nota del problema de comunicación. La estrategia apunta a mostrar funcionarios fuera de los despachos, dialogando con empresarios y recorriendo barrios.
Sin embargo, la primera experiencia dejó una pregunta difícil de esquivar: ¿qué tan cerca puede estar un ministro de Economía de la realidad social si su primera actividad política consiste en visitar una empresa que asegura haber crecido mientras buena parte de la economía reclama reactivación?
La propia visita aportó una respuesta parcial. Lucciano’s informó que sus ventas y tickets crecieron durante el año, aunque Otero reconoció que otros sectores sí padecen el contexto económico.
El Gobierno enfrenta, entonces, una contradicción política cada vez más visible. Necesita mostrar que la economía funciona y que su modelo comienza a dar resultados, pero al mismo tiempo debe explicar por qué esa recuperación todavía no se traduce de manera contundente en la vida cotidiana.
Por ahora, Caputo salió a la calle. El desafío será bastante mayor: convencer a una sociedad que no mide la economía con discursos ni con fotografías, sino con el sueldo que cobra, el trabajo que conserva y lo que puede comprar con su salario.
Con información de Página 12 / Imagen: Noticias Argentinas
Copýright 2025 - larosca.com.ar