Política
Lunes 24 de agosto de 2026
Javier Milei regresó a la Casa Rosada después de 24 días para encabezar una reunión de Gabinete que se extendió durante más de tres horas. Sin embargo, su vuelta estuvo lejos de mostrar una imagen de fortaleza política: no hubo foto oficial, algunos funcionarios llegaron con el encuentro ya iniciado y el Presidente volvió a concentrar su discurso en la necesidad de sostener el rumbo económico.
Ante sus ministros, Milei buscó cerrar cualquier especulación sobre un eventual cambio de orientación después del escenario electoral y sostuvo que no modificará sus ideas por una elección. Al mismo tiempo, impartió una instrucción concreta: acelerar los proyectos que el oficialismo pretende aprobar en el Congreso para convertir el resultado electoral en capacidad efectiva de gobierno.
Entre las prioridades aparecen la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y la nueva ley de Inocencia Fiscal. La urgencia parlamentaria expone uno de los principales desafíos del oficialismo: transformar el respaldo obtenido en las urnas en mayorías capaces de garantizar la aprobación de las iniciativas impulsadas por el Ejecutivo.
La discusión económica también ocupó un lugar central. El Gobierno buscó bajar el tono de las advertencias sobre la morosidad y descartó que los indicadores reflejen una situación de crisis. La estrategia oficial apunta a evitar que el aumento de los incumplimientos, las dificultades del consumo y el deterioro de algunos sectores se conviertan en un nuevo foco de incertidumbre que obligue al Ejecutivo a modificar su hoja de ruta.
Pero la escena política mostró algunas señales que contradicen el mensaje de absoluta normalidad. La ausencia de una fotografía oficial del encuentro y la llegada de Santiago Caputo cuando la reunión ya había comenzado volvieron a poner bajo la lupa el funcionamiento interno del poder. En paralelo, Federico Sturzenegger mantiene el respaldo presidencial pese a las resistencias que generan sus iniciativas de desregulación dentro del propio Gobierno.
El regreso de Milei a la Casa Rosada, entonces, fue también un intento por recuperar el centro de la escena política después de 24 días. El Presidente buscó transmitir que “todo sigue igual”, pero las órdenes impartidas a su Gabinete revelan que el Gobierno necesita acelerar respuestas: conseguir votos en el Congreso, sostener el programa económico y evitar que las señales de preocupación sobre morosidad, consumo y actividad terminen desplazando el relato oficial de estabilidad.
Con información de Pág. 12 / Imagen: AFP
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