Política
Jueves 27 de agosto de 2026
El encuentro, que se extendió durante unas dos horas, marcó el regreso de una ronda de conversaciones que la Casa Rosada necesita profundizar frente a un Congreso donde cada votación puede convertirse en una negociación con las provincias. Junto a Santilli participaron el vicejefe de Interior, Gustavo Coria, y el jefe de Gabinete de Córdoba, Manuel Calvo.
La discusión incluyó obras y proyectos vinculados con las rutas y la red vial, además de la situación energética. Uno de los puntos más sensibles fue el régimen de zonas frías, cuyo futuro se debate en el Senado. Los gobernadores reclamaron alternativas para modificar el esquema de subsidios sin quedar expuestos al costo político de una eventual eliminación.
Detrás de la agenda provincial apareció el verdadero objetivo de la Casa Rosada: contar votos. Llaryora, Pullaro y Frigerio tienen peso territorial y capacidad para influir sobre los legisladores de sus respectivos espacios, por lo que el Gobierno busca transformar el diálogo con los mandatarios en respaldos concretos dentro del Congreso.
El escenario obliga a Santilli a moverse entre dos necesidades contrapuestas: sumar apoyo legislativo y, al mismo tiempo, evitar que las concesiones a las provincias terminen desarmando el programa económico de Milei. Frigerio mantiene una relación más cercana con La Libertad Avanza, mientras que Llaryora y Pullaro sostienen canales de diálogo, aunque sin garantizar un acompañamiento automático.
La nueva ronda de negociaciones expone así una de las principales tensiones del Gobierno: Milei necesita a los gobernadores para avanzar en el Congreso, pero no quiere pagar cualquier precio para conseguir sus votos. La disputa por los apoyos vuelve a instalarse como una pieza central de la estrategia política de la Casa Rosada.
Con información de Página 12 / Imagen: Prensa Casa Rosada
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