Periodismo en Serio

Lunes 07 de septiembre de 2026 | Santiago del Estero, Argentina

Actualidad

Internas en Cancillería: el giro de Milei sobre Malvinas genera desconcierto

El supuesto viraje soberanista del Gobierno choca con la política exterior que la administración libertaria sostuvo desde su llegada al poder.


Actualidad

Lunes 7 de septiembre de 2026

El anunciado giro de Javier Milei sobre Malvinas provocó un verdadero terremoto puertas adentro de la Cancillería. El desconcierto surge de una contradicción difícil de disimular: mientras el Presidente intenta mostrarse ahora como un firme defensor de la soberanía, durante los últimos años su Gobierno impulsó una política exterior fuertemente alineada con Estados Unidos, el Reino Unido e Israel.
 

Hasta hace pocas semanas, el propio canciller Pablo Quirno había definido a la soberanía como un “concepto anticuado”, en una frase que sintetizaba la orientación de la diplomacia libertaria. En la Cancillería se había consolidado lo que internamente algunos funcionarios denominan “Doctrina Plaza”, basada en privilegiar los vínculos económicos y comerciales con Londres y evitar confrontaciones por Malvinas, incluso mientras avanzaban proyectos vinculados con la explotación de recursos en las islas.
 

El contraste quedó expuesto con fuerza durante los últimos días. Mientras el Gobierno anuncia medidas contra empresas que operen hidrocarburos en Malvinas, Quirno condecoró al embajador saliente de Israel, Eyal Sela, pese a los cuestionamientos sobre la participación de capitales israelíes en la explotación petrolera del archipiélago. Diplomáticos de carrera sostienen que, si realmente existiera una política de firmeza soberana, la respuesta debería haber sido mucho más contundente.
 

Las críticas también apuntan a la marginación de funcionarios diplomáticos que durante los últimos años advirtieron que determinadas decisiones internacionales debilitaban la posición argentina sobre las islas. La cercanía con Washington y Tel Aviv en organismos internacionales, el respaldo a posiciones de Estados Unidos y anteriores referencias a la autodeterminación de los habitantes de las islas son señalados como parte de una estrategia que, según los cuestionadores, terminó alejando apoyos históricos para la causa argentina.
 

Por eso, dentro de la Cancillería crece la sospecha de que el nuevo discurso no constituye un cambio estructural sino una operación política para modificar el clima electoral. El Gobierno necesita instalar una agenda capaz de desplazar las discusiones sobre salarios, empleo y situación económica, y Malvinas ofrece una causa nacional con enorme capacidad de movilización simbólica.
 

El verdadero desafío para Milei será demostrar que la nueva épica soberana no es apenas una puesta en escena. Si el Gobierno pretende que su giro malvinero sea creíble, deberá acompañar los discursos con decisiones concretas que contradigan la política exterior que sostuvo hasta ahora. De lo contrario, en la propia Cancillería seguirá predominando la pregunta que hoy incomoda al oficialismo: ¿cambio de rumbo o simplemente estrategia electoral?

 

Con información de Página 12 / Imagen: Web


La Rosca



Copýright 2025 - larosca.com.ar
Todos los derechos reservados
Actualidad
Política
Gremiales
En Acción

Contáctenos Canal Whatsapp Terminos y condiciones Lunes 07 de septiembre de 2026 | Santiago del Estero, Argentina