Política
Viernes 11 de septiembre de 2026
Ricardo Quintela acelera sus movimientos para intentar construir un nuevo escenario dentro del peronismo y prepara una cumbre para la próxima semana con Osvaldo Jaldo, Raúl Jalil y Gustavo Sáenz, tres gobernadores del norte que mantuvieron una relación de cooperación con Javier Milei durante buena parte de su gestión. El objetivo del riojano es evitar que ese vínculo termine transformándose en un acuerdo electoral con La Libertad Avanza.
La disputa excede la coyuntura y pone en juego el armado del peronismo hacia las próximas elecciones. Quintela busca que los mandatarios provinciales no terminen aportando estructura territorial y votos al oficialismo nacional, especialmente en distritos donde el peronismo conserva una fuerte capacidad electoral. La estrategia apunta a construir una alternativa que permita disputar poder frente a Milei sin quedar subordinada a la Casa Rosada.
En paralelo, los gobernadores que hasta ahora funcionaron como aliados parlamentarios del Presidente también comenzaron a revisar sus posiciones. El desgaste político del Gobierno y las señales negativas que reflejan algunas encuestas alimentaron entre los mandatarios la preocupación de quedar identificados exclusivamente con Milei en un escenario electoral todavía abierto. El temor es que una eventual profundización del rechazo social termine arrastrando a quienes hoy aparecen demasiado cerca del oficialismo.
Desde el entorno de Quintela sintetizan la estrategia con una definición: “unir partes”. El riojano intenta ocupar un lugar de articulador entre distintos sectores del peronismo y dirigentes provinciales que mantienen diferencias políticas, pero comparten la necesidad de construir una alternativa frente al Gobierno libertario. “Si se lo reconocen será protagonista”, sostienen cerca del gobernador, en una señal de la disputa por el liderazgo del proceso de reorganización opositora.
En esa búsqueda, Quintela también profundizó sus contactos con intendentes del conurbano bonaerense. Este viernes encabezó un encuentro en la quinta de Perón en San Vicente, donde participaron Federico Otermín, Gastón Granados, Federico Achával y Mariel Fernández, entre otros dirigentes. La reunión fue coordinada por Federico Morante y el diputado nacional por Misiones Alberto Arrúa, y funcionó como otra señal del intento de ampliar la mesa de construcción política más allá de las estructuras tradicionales.
El movimiento también tiene una dimensión interna dentro del peronismo. Quintela se había distanciado de Axel Kicillof luego de la disputa por la conducción del PJ nacional y posteriormente profundizó su acercamiento a Cristina Kirchner. En las últimas horas, además, mantuvo una conversación con Máximo Kirchner y acordaron reunirse próximamente. Así, el gobernador riojano busca recomponer puentes mientras intenta convertirse en uno de los protagonistas de un eventual reordenamiento del peronismo federal y provincial.
La cumbre con los gobernadores del norte será, en ese sentido, una prueba política de peso: Quintela intentará convencer a dirigentes que hasta ahora negociaron con Milei de que todavía existe margen para construir una alternativa peronista propia. El resultado de esa negociación puede comenzar a definir si el oficialismo logra ampliar su armado territorial o si, por el contrario, los gobernadores toman distancia y empiezan a converger en una nueva arquitectura opositora.
Con información de LPO / Imagen: Juan Casas / Redacción: La Rosca
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