Política
Miércoles 16 de septiembre de 2026
El Gobierno de Javier Milei presentó en el Congreso el proyecto de Presupuesto 2027, una iniciativa que no sólo define las partidas de gasto y los recursos del Estado, sino que también expone las principales hipótesis económicas con las que la administración libertaria pretende transitar un año decisivo por las elecciones presidenciales. El texto fue elaborado por el Ministerio de Economía, conducido por Luis Caputo, y plantea la continuidad del superávit fiscal como uno de los pilares del programa oficial.
El proyecto contempla gastos totales consolidados por $216 billones, con un incremento del 25,3%, mientras que los recursos alcanzarían los $219,3 billones, un aumento estimado del 26,2%. La diferencia entre ambos números sostiene la estrategia de equilibrio de las cuentas públicas que el Gobierno convirtió en una de sus principales banderas desde el inicio de la gestión.
En materia de actividad económica, el Ejecutivo proyecta un crecimiento del 3% durante 2026 y del 4% en 2027. Para la inflación, el escenario oficial supone una desaceleración hasta el 18% interanual en diciembre de 2027, con un promedio anual del 21,1%. El dólar, en tanto, aparece estimado en $1.847,60 para diciembre de 2027, con un promedio anual de $1.728.
El frente externo también ocupa un lugar central en las previsiones. El Gobierno calcula para 2027 exportaciones de bienes por US$133.984 millones e importaciones por US$118.424 millones, lo que arrojaría un superávit comercial de US$15.560 millones. La apuesta oficial vuelve a colocar en las exportaciones y en el ingreso de divisas uno de los soportes del esquema macroeconómico.
El capítulo fiscal ratifica la orientación que el Gobierno busca convertir en política de Estado: un superávit primario equivalente al 1,3% del PBI tanto en 2026 como en 2027, mientras que el resultado financiero alcanzaría el 0,2% del PBI en ambos períodos. En paralelo, el Presupuesto proyecta un aumento nominal del 25,4% del salario medio durante 2027, que implicaría una recuperación del poder adquisitivo únicamente si la inflación efectivamente se mantiene dentro de las previsiones oficiales.
El debate parlamentario pondrá ahora en discusión no sólo las cifras proyectadas por Economía, sino también las prioridades políticas detrás de la distribución de los recursos públicos. En un año electoral, el Presupuesto se transforma en una hoja de ruta de la gestión y en una señal sobre qué áreas tendrán mayor respaldo estatal, mientras el Congreso deberá evaluar cuánto de las metas económicas depende de supuestos que todavía deberán atravesar la evolución concreta de la economía.
Con información e imagen de NA / Redacción: La Rosca
Copýright 2025 - larosca.com.ar