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Viernes 25 de septiembre de 2026
YPF aumentará un 1% el precio de sus combustibles desde las cero horas de este sábado, en una decisión que la compañía atribuyó a la extensión del conflicto en Medio Oriente y su impacto sobre el valor internacional del petróleo. El ajuste se produce después de que Shell, Axion y Puma aplicaran incrementos de entre 2% y 5%, mientras la petrolera de mayoría estatal había mantenido sus valores sin modificaciones.
La medida vuelve a poner en el centro de la discusión el esquema de “buffer” implementado por YPF para amortiguar la volatilidad externa y evitar que las variaciones del crudo se trasladen de manera inmediata a los surtidores. La propia compañía sostiene que este mecanismo busca preservar el consumo, particularmente en el interior del país, donde la demanda viene mostrando señales de debilitamiento.
El escenario internacional es el principal argumento utilizado para justificar el nuevo movimiento de precios. El Brent, referencia para el mercado argentino, se mantiene por encima de los US$100 por barril, mientras la presión sobre los costos obliga a las petroleras a revisar sus márgenes. El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, ya había advertido que si el barril se mantiene alrededor de los US$100, los precios internos deberán acompañar esa dinámica.
Sin embargo, el aumento también exhibe una tensión económica de fondo: mientras el Gobierno y las empresas petroleras sostienen el objetivo de avanzar hacia precios alineados con el mercado internacional, el consumo doméstico enfrenta límites. YPF había sostenido el mecanismo de amortiguación precisamente para evitar un traslado abrupto de los costos a consumidores que, según la propia empresa, no podrían absorber fácilmente una suba de mayor magnitud.
La compañía confirmó además que continuará utilizando el sistema de “micropricing”, mediante ajustes diferenciados según oferta y demanda, competencia, horarios, corredores y zonas geográficas. El esquema procura adaptar los valores a cada mercado y mejorar la eficiencia comercial, pero deja abierta la posibilidad de nuevas modificaciones si persiste la volatilidad internacional.
Así, el incremento del 1% aparece como una nueva señal de la presión que el escenario energético global comienza a trasladar a la economía argentina. El desafío para YPF queda planteado entre sostener la demanda, preservar sus márgenes y evitar que una escalada internacional del petróleo termine profundizando el impacto sobre el bolsillo de los consumidores.
Con información e imagen de NA / Redacción: La Rosca
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