Política
Sábado 3 de octubre de 2026
El Coloquio de IDEA dejó de ser solamente una vidriera empresarial y se convirtió en una caja de resonancia de la disputa política que comienza a proyectarse hacia 2027. En los pasillos de Mar del Plata, el reclamo de empresarios por la recesión, la caída del consumo y la crisis de las PyMEs convivió con una inquietud más profunda: qué liderazgo puede garantizar la continuidad de las reformas de Javier Milei si el desgaste económico se profundiza. El pedido de “hacer algo” dirigido a dirigentes sindicales sintetizó un malestar que ya no parece circunscripto a la oposición.
En ese escenario, Patricia Bullrich emerge como una de las figuras que busca ocupar el espacio de continuidad del proyecto libertario, pero con una identidad política propia. Su exposición en IDEA fue leída en clave electoral y volvió a instalar la posibilidad de una candidatura presidencial. La discusión dentro del poder económico oscila entre quienes imaginan un “mileísmo sin Milei” y quienes buscan directamente una alternativa de centroderecha capaz de preservar el rumbo económico con mayor capacidad de diálogo político.
La otra discusión se juega en las provincias. Maximiliano Pullaro y Martín Llaryora aparecen como dos de los gobernadores que concentran la atención de sectores empresarios que hablan de una eventual “renovación política”. Ambos mantienen autonomía frente a la Casa Rosada y priorizan sus propios territorios, pero sus movimientos son observados como posibles piezas de un reordenamiento del sistema político. El problema es que, por ahora, ninguno parece dispuesto a abandonar sus estrategias provinciales para lanzarse de lleno a la pelea nacional.
Mientras tanto, el PRO y el radicalismo atraviesan su propia disputa por el liderazgo opositor. Hernán Lacunza comenzó a recorrer el país y reúne dirigentes del macrismo, mientras Mauricio Macri conserva una posición de diálogo con Milei. En el radicalismo conviven quienes buscan acuerdos con La Libertad Avanza y quienes pretenden reconstruir una alternativa propia. Martín Lousteau incluso planteó una coalición amplia que incorpore desde sectores del PRO alejados del Gobierno hasta sectores del peronismo y la izquierda, una señal de que el tablero opositor todavía está lejos de ordenarse.
La clave política pasa ahora por el vínculo entre economía y poder. Si el Gobierno consigue transformar la estabilización en crecimiento, Milei llegará a la discusión de 2027 con un argumento fuerte para reclamar la continuidad de su proyecto. Pero si la recesión se prolonga y el malestar social se profundiza, el espacio que hoy ocupa el Presidente podría comenzar a ser disputado por dirigentes que compartan parte de su programa, pero pretendan construir un liderazgo pos-Milei o un oficialismo alternativo.
Por eso, más que una reunión empresarial, IDEA funcionó como una fotografía anticipada de la pelea por el poder. Milei todavía conserva el centro de la escena, pero alrededor suyo comenzó a moverse el sistema político: Bullrich se posiciona, Lacunza construye, los gobernadores tantean sus posibilidades y el radicalismo busca una salida. La discusión que empieza a instalarse en el círculo rojo es, en definitiva, quién será capaz de representar la continuidad del cambio si el liderazgo de Milei deja de ser suficiente para contener a todo el espacio que lo llevó al poder.
Con información de Página 12 / Imagen: NA / Redacción: La Rosca
Copýright 2025 - larosca.com.ar