Gremiales
Jueves 15 de octubre de 2026
La Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina (FATSA) anunció un paro nacional de actividades por 24 horas para el martes 20 de octubre, en respuesta al estancamiento de la negociación paritaria con las cámaras empresariales del sector. La medida, impulsada por la conducción de Héctor Daer, expone un nuevo foco de conflictividad laboral en medio de la política de ajuste económico del Gobierno de Javier Milei y la disputa por la distribución de los recursos en el sistema de salud.
El sindicato resolvió avanzar con la huelga luego de que las representaciones empresariales se negaran a firmar un nuevo acuerdo salarial. Según denunció FATSA, la escala vigente venció hace 45 días, mientras los trabajadores continúan afrontando aumentos en el costo de vida sin una actualización de sus ingresos. Para la organización, la demora no es una cuestión administrativa: implica que el deterioro salarial se profundice mientras se mantienen las exigencias en los establecimientos sanitarios.
En un duro comunicado, la federación cuestionó a las empresas por aceptar, según su interpretación, la política de ajuste del Ejecutivo nacional y trasladar sus consecuencias a los trabajadores. “Los establecimientos están llenos y los bolsillos de los trabajadores vacíos”, sostuvo el gremio, al describir una contradicción entre la actividad del sector y la situación económica de quienes garantizan diariamente la atención de los pacientes.
FATSA también denunció el incremento de los costos de transporte, combustible y servicios, junto con una mayor presión laboral y la reducción de las dotaciones de personal. En ese escenario, advirtió que los trabajadores no deben convertirse en la variable de ajuste de las disputas económicas entre los prestadores de salud y los organismos financiadores.
La organización rechazó que la responsabilidad por los ingresos del personal recaiga sobre las negociaciones entre las empresas, el PAMI, las prepagas y las obras sociales provinciales. “No vamos a aceptar más postergaciones”, advirtió, y ratificó que el reclamo apunta a obtener una recomposición salarial acorde con la evolución de los precios y las condiciones laborales.
La convocatoria nacional estuvo precedida por pronunciamientos de los sindicatos de base nucleados en FATSA, que reclamaron una respuesta urgente de las cámaras empresariales bajo la consigna “¡Basta de postergar nuestros salarios!”. Las organizaciones advirtieron que los 45 días transcurridos desde el vencimiento de la escala profundizaron el malestar en los lugares de trabajo y exigieron una solución inmediata.
El conflicto se produce después de una negociación anterior que había concluido con aumentos porcentuales y sumas fijas, pero la falta de un nuevo entendimiento volvió a tensar la relación entre el sindicato y las patronales. Con el paro del 20 de octubre, FATSA busca presionar para destrabar la paritaria y colocar en discusión quién debe absorber los costos de la crisis del sistema sanitario.
La disputa salarial vuelve a mostrar que el ajuste económico también atraviesa a los trabajadores de la salud, un sector esencial cuyo funcionamiento depende de miles de personas que sostienen diariamente la atención. La consigna sindical resume el eje del conflicto: “Sin salario no hay salud”.
Con información e imagen de Mundo Gremial / Redacción: La Rosca
Copýright 2025 - larosca.com.ar