Política
Lunes 19 de octubre de 2026
Javier Milei volvió a cuestionar a quienes advierten que los ingresos de los argentinos no alcanzan para cubrir los gastos del mes. Durante su exposición en la Argentina Oil & Gas Expo, realizada en Neuquén, el mandatario preguntó: “Si se quedan sin plata verdaderamente al día 20, ¿me pueden decir cómo hacen para vivir 10 días sin comer y sin beber?”. Además, calificó esa afirmación como una “pelotudez” impulsada por el kirchnerismo.
La intervención presidencial puso nuevamente en discusión la forma en que el Gobierno interpreta las dificultades económicas de la población. Para Milei, la expresión de que los argentinos no llegan a fin de mes carece de fundamento. Sin embargo, la experiencia de atravesar dificultades financieras no implica necesariamente pasar diez días sin comer o beber, como planteó el Presidente: también puede significar postergar pagos, recurrir al endeudamiento o reducir gastos esenciales para cubrir las necesidades básicas.
El problema social detrás de la discusión es concreto: cuando los ingresos no alcanzan para cubrir los gastos habituales, las familias deben reorganizar sus presupuestos y establecer prioridades entre alimentos, transporte, alquiler, servicios y medicamentos. En ese contexto, recurrir al crédito para comprar comida puede convertirse en una salida inmediata que, al mismo tiempo, compromete los ingresos futuros. La propia cobertura del discurso presidencial mencionó el endeudamiento de hogares para afrontar la compra de alimentos.
En lugar de concentrarse en esa complejidad, Milei eligió cuestionar la expresión utilizada para describir las dificultades económicas y responsabilizar a sus adversarios políticos. La discusión sobre cómo llegan las familias a fin de mes, sin embargo, no se resuelve mediante una interpretación literal de las palabras, sino examinando la relación entre ingresos, precios y gastos indispensables. La pregunta central es cuánto pueden comprar los hogares con el dinero que reciben y qué necesidades deben postergar cuando ese dinero se termina antes de la próxima fecha de cobro.
No es la primera vez que el mandatario utiliza expresiones de este tipo para cuestionar el diagnóstico sobre la situación económica. En agosto de 2025, durante un acto de la Fundación Faro en Puerto Madero, había planteado que, si las personas realmente no llegaban a fin de mes, las calles deberían estar llenas de cadáveres. La reiteración de ese enfoque vuelve a colocar el lenguaje presidencial en el centro de la controversia sobre la realidad social argentina.
Mientras el Gobierno defiende su rumbo económico y cuestiona las interpretaciones de sus críticos, la discusión de fondo sigue siendo la capacidad de los ingresos familiares para sostener una vida digna. Para millones de personas, llegar a fin de mes no significa simplemente sobrevivir hasta el próximo sueldo, sino poder alimentarse, pagar los servicios, trasladarse y atender sus necesidades sin quedar atrapadas en una cadena de deudas. Esa dimensión cotidiana es la que queda fuera de una discusión reducida a una frase.
Con información e imagen de LPO / Redacción: La Rosca