Política
Jueves 22 de octubre de 2026
Sergio Massa comenzó a recuperar protagonismo político y avanza en la construcción de un frente amplio para enfrentar al presidente Javier Milei en las elecciones del próximo año. Después de varios meses de bajo perfil, el exministro de Economía retomó las apariciones públicas con un mensaje orientado a reunir a sectores del peronismo y de otras fuerzas políticas que cuestionan el rumbo económico y social del Gobierno nacional.
Este miércoles, Massa se reunió con alrededor de 15 rectores universitarios y dejó una definición que marca el sentido de su estrategia: “Va a haber un día después de Milei”. En ese encuentro sostuvo que, dentro de un proceso democrático, considera posible que el año próximo la mayoría de la sociedad le dé vuelta la página al actual gobierno. La declaración funciona como una señal política hacia una oposición que todavía busca consolidar una alternativa común.
Uno de los ejes de su planteo es la defensa de la universidad pública, un terreno que considera capaz de reunir apoyos más allá de las diferencias partidarias. Massa advirtió sobre la necesidad de recuperar a los aproximadamente 10.000 docentes y científicos que, según expresó, se fueron, y planteó que las universidades deben volver a ocupar un lugar central en el desarrollo nacional. El financiamiento educativo aparece así como una cuestión social, pero también como un punto de encuentro para sectores que buscan diferenciarse de las políticas de ajuste de la administración libertaria.
El armado que promueve Massa pretende superar los límites tradicionales del peronismo. Según dirigentes de su entorno citados por La Política Online, mantiene conversaciones con referentes radicales como Emiliano Yacobitti y Martín Lousteau, dirigentes peronistas como Juan Manuel Olmos y Guillermo Michel, el diputado Miguel Pichetto y gobernadores del norte y la Patagonia. La apuesta es construir una propuesta federal que incorpore distintas realidades provinciales y articule respuestas frente a la situación económica, productiva y social.
El movimiento también se inscribe en la disputa por el liderazgo opositor. La participación de Axel Kicillof en la última marcha universitaria mostró que el gobernador bonaerense busca proyectarse como una referencia nacional. En ese contexto, la iniciativa de Massa intenta instalar una agenda propia y disputar la capacidad de convocatoria dentro del espacio opositor, sin que hasta el momento exista una confirmación formal de una eventual candidatura presidencial.
La estrategia también incluye movimientos territoriales. En Mar del Plata, la diputada Natalia de la Sota y el concejal Juan Manuel Cheppi recorrieron una planta pesquera y el Parque Industrial, incluida la empresa Norgreen. La actividad puso el foco en sectores productivos afectados por el escenario económico y sumó una señal de acercamiento entre dirigentes que buscan ampliar los márgenes de la oposición.
El desafío de Massa será transformar los contactos políticos y las coincidencias sobre temas como la educación, la producción y el federalismo en una propuesta capaz de ofrecer respuestas concretas a una sociedad golpeada por la pérdida de ingresos y las dificultades laborales. La construcción de ese frente todavía está en desarrollo y deberá atravesar diferencias internas, disputas de liderazgo y acuerdos programáticos. Su planteo, sin embargo, ya instala una discusión central: cómo articular una alternativa democrática que reúna a fuerzas diversas y presente un rumbo distinto al del Gobierno de Milei.
Con información de LPO / Imagen: DW.COM / Redacción: La Rosca