Política
Martes 27 de octubre de 2026
La derrota electoral frente a Luiz Inácio Lula da Silva sumó un nuevo episodio de turbulencia para la oposición brasileña. Según reportes de medios de Brasil y Estados Unidos, Flávio Bolsonaro abandonó el país el martes 27 de octubre junto con su esposa y sus dos hijas, con la intención de solicitar asilo al presidente estadounidense Donald Trump. Hasta el momento, la solicitud de asilo no había sido confirmada oficialmente.
La salida se habría producido en un momento de creciente presión judicial sobre el senador, quien, de acuerdo con las informaciones difundidas, llevaba varias horas sin responder a sus colaboradores. Su último mensaje conocido fue enviado por la mañana a Rogério Marinho, coordinador de su campaña, a quien le dijo que estaba intentando “tranquilizar sus pensamientos”, sin aclarar si había salido de Brasil.
El caso adquirió relevancia institucional después de que la Justicia ordenara la entrega de sus pasaportes. Flávio Bolsonaro debía presentar los documentos ante las autoridades, pero no lo hizo, según los reportes citados. La decisión judicial se enmarca en investigaciones que lo involucran por presuntas irregularidades financieras, una situación que ahora se entrecruza con la disputa política posterior a las elecciones.
Una de las causas investiga sospechas de lavado de dinero junto con su abogado y allegado Willer Tomaz. Además, el senador está bajo investigación en el expediente conocido como “Dark Horse”, relacionado con el financiamiento de una película biográfica sobre su padre, el expresidente Jair Bolsonaro. La Policía Federal analiza presuntas maniobras de lavado de dinero, evasión fiscal y corrupción vinculadas a una supuesta transferencia de 61 millones de reales. Las acusaciones permanecen bajo investigación y no implican una condena.
La eventual búsqueda de asilo en Estados Unidos también tiene una lectura política. La figura de Donald Trump aparece como una referencia internacional para el sector bolsonarista, que mantiene afinidades ideológicas con el mandatario estadounidense. Sin embargo, recurrir a esa protección, si se confirma, trasladaría parte de la disputa brasileña al terreno diplomático y abriría interrogantes sobre la relación entre Washington y Brasilia.
La crisis deja al bolsonarismo ante un escenario complejo: la derrota en las urnas, las investigaciones judiciales y la incertidumbre sobre el futuro de uno de sus principales dirigentes. En una democracia, las diferencias políticas no eliminan la obligación de responder ante la Justicia, mientras que cualquier medida judicial debe desarrollarse con respeto por las garantías legales. La evolución del caso determinará si este episodio se convierte en un problema individual para Flávio Bolsonaro o en una nueva fractura para la oposición brasileña.
Con información de NA / Imagen: El Cronista / Redacción: La Rosca