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Martes 14 de julio de 2026
El exdirector de ARSAT Facundo Leal y el exsubgerente de Compras y Contrataciones Gerardo Boschin se negaron este lunes a declarar ante el juez federal de San Isidro Lino Mirabelli, en el marco de la investigación que busca determinar si direccionaron millonarias contrataciones en favor de la empresa Argentina Logistic Services (ALS) a cambio de presuntos sobornos y otros beneficios indebidos.
Ambos optaron por presentar escritos en los que cuestionaron el avance de la causa y sostuvieron que aún existen medidas de prueba pendientes, por lo que aseguraron no conocer con precisión los hechos por los que fueron citados a indagatoria. La estrategia coincidió con la utilizada días atrás por el diputado José Luis Espert en otra investigación judicial, donde también decidió no responder preguntas.
La pesquisa, impulsada por el fiscal Fernando Domínguez, reconstruyó una compleja trama mediante miles de mensajes extraídos, principalmente, del teléfono celular de Boschin. En esas conversaciones aparecen referencias al supuesto armado de una licitación para beneficiar a ALS, empresa contratada para administrar un depósito donde ARSAT almacenaba costosos equipos y materiales de la Red Federal de Fibra Óptica.
Entre los mensajes incorporados al expediente figuran frases como: "Que quede algo para los muchachos", "¿Le podrás decir a El Amargo que nos mande guita para llevarle a ARSAT?" y "Facundo le dijo a Gerardo que ponga más cosas en el contrato", elementos que, según la fiscalía, evidencian un esquema de direccionamiento de contratos y reparto de dinero.
La contratación bajo sospecha comenzó en noviembre de 2021 con una orden de compra por más de 766.000 dólares, aunque la investigación sostiene que el contrato fue deliberadamente fraccionado para evitar el control del directorio de la empresa estatal. Posteriormente se habrían emitido otras 14 órdenes de compra en favor de ALS por casi 1,93 millones de dólares y más de 40 millones de pesos.
Según la acusación, además del direccionamiento de las contrataciones, los exfuncionarios habrían recibido dinero en efectivo, pasajes aéreos, favores personales y otros beneficios provenientes de una empresa que debían controlar. La Justicia también investiga un presunto circuito paralelo de pagos mediante mensajes encriptados y de autodestrucción.
La causa comenzó de manera inesperada tras una denuncia presentada por empleados de ARSAT durante los primeros meses del gobierno de Javier Milei. Al detectar el robo de cables y otros materiales de cobre en los depósitos administrados por ALS, el fiscal advirtió graves fallas de seguridad y decidió profundizar la investigación sobre la contratación de la empresa.
El caso tomó una dimensión aún mayor durante los allanamientos realizados este año. En la vivienda de Leal, en el barrio porteño de Palermo, la Justicia secuestró 650.000 dólares en efectivo, drogas como ketamina, MDMA y cocaína, además de una balanza y equipos utilizados para tareas de espionaje. En otro procedimiento realizado en Mendoza fueron hallados 1,7 millones de dólares adicionales, elevando el total incautado a 2,35 millones de dólares.
Como consecuencia, Leal permanece detenido en el penal de Ezeiza y enfrenta además una causa por presunta tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, aunque aseguró que las sustancias eran para consumo personal.
La investigación también alcanza a otros exfuncionarios vinculados a ARSAT y actualmente avanza sobre la evolución patrimonial de los imputados, mientras la Justicia intenta determinar el destino del dinero y el alcance de una presunta red de corrupción que habría operado durante varios años dentro de la empresa estatal.
Imagen: Crónica
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