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Miércoles 19 de agosto de 2026
Nadia Shirley Beller Delgado, expareja de Fernando Cerimedo, responsabilizó al exasesor de Javier Milei por el ataque que sufrió el lunes por la noche, cuando recibió cuatro impactos de bala. La abogada, de 33 años, aseguró que logró sobrevivir porque simuló estar muerta y afirmó que conoce quiénes fueron los autores materiales del hecho.
“Si no fingía estar muerta, me remataban”, sostuvo Beller en diálogo con el medio boliviano DTV. Según relató, en los últimos meses fue “descubriendo situaciones” que, a su entender, vinculan a Cerimedo con los atacantes y que la llevaron a sospechar de un supuesto acuerdo para eliminarla.
En declaraciones posteriores a Radio Rivadavia, la mujer afirmó que Cerimedo habría ordenado el ataque porque ella tenía previsto denunciarlo por presuntas agresiones. “Sabe que yo conozco muchas cosas, porque yo le dije que iba a denunciar las agresiones”, sostuvo al explicar por qué responsabiliza a su expareja.
Beller también formuló acusaciones contra Cerimedo relacionadas con la investigación por presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis). Según su versión, el exasesor habría participado en la filtración de audios que derivaron en esa investigación.
“Ellos filtraron los audios para que caiga la corrupción de Milei, eso lo tengo grabado y él sabe que lo tengo grabado”, afirmó. Además, acusó a Cerimedo de realizar maniobras de lavado de dinero y señaló que sus campañas políticas serían financiadas mediante contratos negociados con grandes empresas.
En ese contexto, Beller involucró también a Natalia Basil, quien fue designada en 2024 como directora en el área de Apoyos y Asignaciones Económicas de Andis, durante la gestión de Diego Spagnuolo y antes del escándalo conocido como el “tres por ciento”.
De acuerdo con el relato de Beller, Cerimedo le habría dicho que Basil era “agente de la CIA” y que trabajaba en el sector de los combustibles junto a un exasesor de Donald Trump, a quien también vinculó con la agencia de inteligencia estadounidense.
La abogada relató además un episodio relacionado con la relación entre Cerimedo y Basil. Según contó, descubrió conversaciones románticas entre ambos y confrontó a su entonces pareja. “Lo encaré y esa fue la primera vez que, según él para neutralizarme, me ahorcó”, aseguró.
Beller sostuvo que anteriormente Cerimedo le había contado que Basil lo había engañado y que, durante un embarazo, había tenido que realizarse una prueba de ADN. La mujer afirmó que posteriormente descubrió conversaciones que, según su versión, contradecían ese relato.
La expareja de Cerimedo también aseguró haberle enviado fotografías de cajones presuntamente repletos de dinero en efectivo que, según su versión, estarían relacionados con hechos de corrupción en los que participarían funcionarios del Gobierno boliviano.
“Todo el resto del dinero lo maneja su testaferro, que se llama Iván, que vive en el mismo edificio en La Paz, y del que no sé el apellido”, afirmó.
Las acusaciones realizadas por Beller son de extrema gravedad y deberán ser corroboradas por la investigación judicial correspondiente. Hasta el momento, sus declaraciones constituyen su versión sobre los hechos y no implican, por sí mismas, una comprobación de las imputaciones realizadas contra las personas mencionadas.
La mujer, que asegura estar embarazada de Cerimedo, permanece internada tras el ataque y manifestó temor por su seguridad. “Tengo miedo de permanecer internada, acá es muy fácil que entren para eliminarme”, expresó.
La investigación deberá determinar quiénes participaron del ataque, cuáles fueron los motivos y si existe algún vínculo entre los autores materiales y las personas señaladas por Beller.
Con información de Página 12
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