Política
Miércoles 9 de septiembre de 2026
A ocho años del fallecimiento de José Manuel de la Sota, un homenaje realizado en el Hotel Savoy de Buenos Aires terminó ofreciendo una fotografía política de alto impacto. El encuentro, organizado por su hija Candelaria De la Sota, reunió a dirigentes de distintos espacios y tuvo entre sus protagonistas al senador nacional y exgobernador santiagueño Gerardo Zamora, cuya presencia adquirió una dimensión política que excedió el sentido institucional del tributo.
El propio Zamora reflejó el espíritu del encuentro en sus redes sociales, donde compartió una imagen junto a Candelaria De la Sota y definió la jornada como un “emotivo homenaje a quien todos recordamos y respetamos, en su figura y legado político”. La referencia al dirigente cordobés puso el acento en su trayectoria y en una forma de hacer política basada en el diálogo, los acuerdos y la construcción de consensos.
Pero la lectura política del encuentro fue más allá. El actual secretario de Coordinación de Gabinete de Ministros de Santiago del Estero, Ricardo Sosa, describió al Hotel Savoy como el “epicentro del ajedrez político” y consideró que, detrás del homenaje, se configuró una escena con fuerte contenido estratégico. En su publicación destacó especialmente la presencia de Zamora, a quien ubicó como “gran articulador del Norte Grande” y como una figura con creciente peso dentro del Senado y de la política nacional.
La fotografía reunía nombres de peso: Sergio Massa, quien reapareció con un fuerte llamado a construir unidad junto a los gobernadores; el gobernador cordobés Martín Llaryora y su antecesor Juan Schiaretti, además de Carlos Bianco, Juan Manuel Olmos y Victoria Tolosa Paz. Una composición heterogénea que, más allá de las pertenencias partidarias, mostró la existencia de canales de diálogo entre sectores que buscan superar las fragmentaciones internas.
Para Sosa, el perfil de Zamora —marcado por su origen radical y su posterior construcción dentro del peronismo federal— le permite desempeñar un papel singular en esa búsqueda de consensos transversales. Esa capacidad de interlocución, sumada al peso territorial de Santiago del Estero y a su rol dentro del Norte Grande, coloca al senador en una posición cada vez más visible en las conversaciones que atraviesan a la oposición.
Así, lo que comenzó como un homenaje a De la Sota terminó convirtiéndose en una señal política de alcance nacional. Mientras Zamora reivindicó públicamente el legado de diálogo e institucionalidad del exgobernador cordobés, Sosa puso el foco en la dimensión estratégica de la reunión. Entre ambas miradas aparece una misma conclusión: el legado de De la Sota volvió a servir como punto de encuentro y Zamora emergió como uno de los dirigentes con capacidad para tender puentes en el nuevo tablero político argentino.
Imagen: Redes
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