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Jueves 22 de octubre de 2026
El juicio oral por las causas Hotesur y Los Sauces comenzará este viernes 23 de octubre a las 10 en los tribunales federales de Comodoro Py. El proceso tendrá entre los acusados a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y, por primera vez en este debate, al diputado nacional Máximo Kirchner, junto con otros 17 imputados.
La primera audiencia se realizará en la Sala AMIA y estará destinada a la lectura de la acusación y de las resoluciones que llevaron las causas a juicio. Según informó la Agencia Noticias Argentinas, el Tribunal Oral Federal N.º 5 autorizó que Cristina y Máximo Kirchner participen de manera virtual en esta instancia inicial. La decisión fue respaldada por los jueces José Michilini y Fernando Machado Pelloni, mientras que la magistrada Adriana Palliotti votó en disidencia.
Los pedidos de participación remota respondieron a circunstancias diferentes: la defensa de Máximo Kirchner planteó la necesidad de compatibilizar el proceso con sus obligaciones parlamentarias, mientras que la representación de la expresidenta buscó evitar el operativo de seguridad requerido para su traslado desde el domicilio donde cumple prisión domiciliaria. La autorización, sin embargo, se limita a la primera audiencia y no modifica la regla de presencialidad establecida para el resto del debate.
Entre los 19 acusados también figuran los empresarios Lázaro Báez, Cristóbal López y Fabián de Sousa. Las causas investigan presuntas irregularidades vinculadas con negocios hoteleros e inmobiliarios de la familia Kirchner y operaciones relacionadas con el empresario Báez. Las responsabilidades penales deberán determinarse en el marco del proceso judicial, con respeto por el derecho de defensa y la presunción de inocencia.
El tribunal dispuso que las audiencias se desarrollen tres veces por semana, los lunes, viernes y sábados, e incluso previó utilizar parte de la feria judicial de enero de 2027 para garantizar la continuidad del juicio. Aunque los expedientes reunían inicialmente más de 300 testigos, las partes acordaron reducir la lista para agilizar el debate. Los abogados defensores deberán concurrir presencialmente y cualquier excepción para los acusados tendrá que estar debidamente justificada.
El inicio del proceso vuelve a ubicar a Cristina Kirchner en el centro de una disputa que trasciende los tribunales y atraviesa la política argentina. Para sus críticos, las causas representan una instancia necesaria para esclarecer posibles delitos; para sus sectores de apoyo, los procesos judiciales contra la exmandataria forman parte de una confrontación política más amplia. Esas interpretaciones conviven con una exigencia institucional fundamental: que la Justicia investigue los hechos, valore las pruebas y dicte sus decisiones sin presiones políticas.
En una sociedad atravesada por la crisis económica, la desigualdad y la desconfianza hacia las instituciones, el desafío será que el juicio avance con transparencia, garantías procesales y fundamentos jurídicos. La relevancia pública de los acusados no reemplaza la necesidad de probar las imputaciones, del mismo modo que las controversias políticas no pueden convertirse en un obstáculo para el esclarecimiento de los hechos.
Con información e imagen de NA / Redacción: La Rosca