Gremiales
Sábado 31 de octubre de 2026
La tensión entre el Gobierno de Javier Milei y la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA) escala con una movilización convocada para el próximo 16 de noviembre, a las 16, frente a la Secretaría de Trabajo de la Nación. El sindicato que conduce Luis Barrionuevo exige que la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y el secretario de Trabajo, Julio Cordero, cumplan con el fallo judicial que ordena reconocer a las autoridades electas y avanzar con la homologación de los acuerdos paritarios. Bajo las consignas «El salario no puede esperar» y «Certificación de autoridades ya», el gremio apunta contra una demora que considera injustificada y que impacta directamente en los bolsillos de miles de trabajadores.
El conflicto tiene un fuerte componente institucional. La Sala VI de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo revocó una decisión de primera instancia e intimó a la Secretaría de Trabajo a emitir, en un plazo de cinco días hábiles, la certificación provisoria de las autoridades surgidas de las elecciones sindicales. En esos comicios, Barrionuevo fue reelegido hasta 2029 al frente de la organización, con la Lista Celeste «17 de Octubre» y el respaldo de 121.334 votos. Sin embargo, la falta de reconocimiento formal mantiene trabado el funcionamiento institucional del sindicato, mientras el Gobierno evalúa recurrir ante la Corte Suprema.
Desde UTHGRA sostienen que la demora administrativa se convirtió en un mecanismo que perjudica a los trabajadores. Laura Sasprizza, secretaria de Prensa del gremio, denunció que la cartera laboral utiliza la falta de certificación de autoridades como argumento para no homologar los convenios, pese a que es el propio Estado el que debe emitir ese reconocimiento. Según explicó, los acuerdos salariales firmados con las cámaras empresarias llevan ocho meses sin homologación, por lo que una parte importante de los empleadores no liquida los aumentos pactados. La dirigente también cuestionó las restricciones oficiales a las negociaciones salariales y advirtió que la situación agrava el deterioro de los ingresos en un contexto en el que muchas familias no llegan a cubrir sus gastos mensuales.
La disputa tiene consecuencias concretas sobre las escalas salariales del sector hotelero y gastronómico. Los acuerdos correspondientes al Convenio Colectivo de Trabajo 389/04, para el período junio-septiembre, contemplan salarios básicos que van desde alrededor de $990.000 en las categorías iniciales hasta casi $2 millones en los niveles jerárquicos, además de sumas no remunerativas. Mientras continúa paralizado el trámite, el gremio advierte que los trabajadores siguen sin percibir parte de los incrementos acordados. Una vez homologados los convenios, las empresas que no hayan aplicado las subas deberán liquidar las diferencias retroactivas correspondientes.
La movilización del 16 de noviembre promete trasladar el conflicto desde los despachos oficiales a la calle y aumenta la presión sobre una Secretaría de Trabajo cuestionada por su intervención en la negociación colectiva. El caso abre un interrogante político sobre el alcance de la intervención estatal en la vida sindical y el cumplimiento de las decisiones judiciales. Para UTHGRA, la demora no es un mero trámite burocrático: mientras el Gobierno mantiene bloqueado el reconocimiento institucional y salarial, el costo de la disputa recae sobre los trabajadores.
Con información e imagen de Mundo Gremial / Redacción: La Rosca