Política
Miércoles 4 de noviembre de 2026
Javier Milei volvió a quedar en una posición incómoda tras la derrota electoral de Donald Trump en Estados Unidos. Sin pronunciarse públicamente sobre el resultado, el Presidente viajó a Madrid, donde permanecerá alejado de la actividad oficial argentina hasta el domingo, cuando reaparecerá con motivo de la visita del papa León XIV.
El viaje incluye un nuevo encuentro con Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, y una reunión con Santiago Abascal, líder de Vox. La agenda vuelve a tener un fuerte contenido partidario e ideológico, con interlocutores identificados con la derecha internacional, en momentos en que el espacio político que Milei considera una referencia acaba de sufrir un duro revés electoral.
La decisión de evitar la Cumbre Iberoamericana también tiene una lectura política. Milei busca no coincidir con el presidente español Pedro Sánchez y, por esa razón, tampoco tendrá un encuentro con el rey de España. La ausencia en una instancia de relevancia diplomática vuelve a exponer las dificultades de una política exterior atravesada por afinidades ideológicas y conflictos personales.
El silencio presidencial frente a la derrota republicana no es un dato menor. Trump fue uno de los principales respaldos internacionales de Milei y su retroceso electoral representa un golpe para el esquema de alianzas que el libertario proyectó como parte de su estrategia internacional. Una situación similar se había registrado tras la derrota de Flávio Bolsonaro en Brasil, cuando el mandatario argentino también evitó pronunciarse.
Mientras la Casa Rosada espera que la visita papal concentre la atención pública, el Gobierno enfrenta un escenario internacional menos favorable para sus principales referencias políticas. La apuesta por construir liderazgo a partir de alianzas ideológicas externas vuelve a quedar bajo tensión cuando esos mismos aliados pierden poder en sus propios países.
Con información e imagen de LPO / Redacción: La Rosca