Política
Miércoles 4 de noviembre de 2026
Patricia Bullrich comenzó a transformar sus diferencias con Javier Milei en una disputa política abierta. Durante una reunión con los 15 diputados que le responden dentro del bloque de La Libertad Avanza, la exministra puso sobre la mesa la posibilidad de competir contra el Presidente en una interna para definir la candidatura presidencial de 2027. «Nosotros tenemos que ir a una PASO con Milei», fue una de las definiciones que surgieron del encuentro.
El planteo tiene consecuencias que van más allá de una eventual competencia electoral. Los legisladores bullrichistas anticiparon que no acompañarán la suspensión de las PASO si la reforma política llega al Senado. Para justificar su posición, apelan a la Convención de Viena y a los argumentos de la Cámara Nacional Electoral sobre la necesidad de evitar modificaciones de las reglas electorales a menos de seis meses de los comicios.
Detrás de la ofensiva aparece una disputa por el control político del oficialismo. La reunión también funcionó como una señal hacia Martín Menem y Karina Milei, en medio de las tensiones por los espacios de poder. Bullrich considera que la continuidad del proyecto libertario no está garantizada y sostiene que el Gobierno debe prestar mayor atención a las consecuencias sociales de sus decisiones económicas. «La reelección del gobierno está entre signos de interrogación», habría advertido ante sus legisladores.
Mientras tanto, el diputado Damián Arabia comenzó a buscar nuevos aliados entre dirigentes que integraron Juntos por el Cambio. Entre los apuntados aparecen Santiago Pauli, José Peluc y José Garrido, en una estrategia que busca ampliar el armado de Bullrich dentro del Congreso y sumar respaldos territoriales.
La interna libertaria comienza así a mostrar una dimensión inesperada: una de las principales figuras del Gobierno ya no se limita a disputar espacios dentro de la administración, sino que plantea competir contra Milei por el liderazgo del proyecto. La posibilidad de una PASO abre un frente de conflicto que podría condicionar las negociaciones legislativas y dejar al descubierto que la unidad oficialista está lejos de ser incondicional.
Con información de LPO / Imagen: Juan Casas / Redacción: La Rosca