Política
Jueves 5 de noviembre de 2026
La renuncia del presidente paraguayo Santiago Peña, en medio de una crisis bancaria y fuertes cuestionamientos políticos, encontró al Gobierno de Javier Milei sin declaraciones públicas. Pese a la cercanía política entre ambos mandatarios, la Casa Rosada optó por el silencio y evitó pronunciarse sobre la situación institucional que atraviesa uno de sus principales aliados regionales.
La noticia se conoció durante la tarde del jueves y no provocó ninguna reacción del Presidente en sus redes sociales. Desde Balcarce 50 se limitaron a señalar que estaban monitoreando los acontecimientos, sin anticipar declaraciones oficiales. Mientras tanto, la atención del Gobierno estaba concentrada en los preparativos para recibir al papa León XIV, cuya llegada está prevista para este domingo 8 de noviembre.
Milei, por su parte, mantuvo su actividad habitual en las redes sociales y solamente compartió una publicación sobre la próxima edición en francés de su libro El fin de la inflación, a la que calificó como un "fenómeno barrial". Ninguna referencia dedicó a la renuncia de Peña, pese a los vínculos políticos que ambos construyeron en el escenario regional.
La salida del mandatario paraguayo se produjo en medio del colapso de Ueno Bank, la incertidumbre de los ahorristas por sus depósitos y el avance de legisladores opositores y disidentes del Partido Colorado para impulsar un juicio político por supuesto mal desempeño de funciones. Peña justificó su dimisión en la necesidad de preservar la estabilidad institucional, la paz social y la tranquilidad de quienes confiaron sus ahorros al sistema financiero.
El silencio argentino deja expuesta una contradicción política: mientras Milei reivindica sus alianzas ideológicas y exhibe afinidad con determinados gobiernos de la región, evita pronunciarse ante una crisis que compromete la estabilidad institucional y la confianza financiera de un país vecino. En un escenario latinoamericano atravesado por tensiones económicas y sociales, la ausencia de una posición pública también constituye una señal política y diplomática.
Con información e imagen de NA / Redacción: La Rosca