Política
Viernes 6 de noviembre de 2026
La inflación volvió a mostrar señales de aceleración en octubre y dejó en evidencia las dificultades para consolidar una desaceleración sostenida de los precios. Según el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires, el índice registró un aumento del 1,9%, mientras que la variación acumulada durante 2026 alcanzó el 26,1% y la interanual trepó al 32,5%.
El dato expone una presión persistente sobre la economía cotidiana, especialmente por el peso de los gastos esenciales. Vivienda, agua, electricidad y gas; alimentos y bebidas no alcohólicas, y salud encabezaron los incrementos, todos con subas del 2,2%. Junto con restaurantes y hoteles, estos cuatro rubros explicaron el 63% de la inflación mensual.
En alimentos, que acumulan un incremento interanual del 31,7%, se destacó el salto del 12,9% en verduras, tubérculos y legumbres, seguido por pan y cereales (1,8%) y carnes y derivados (0,8%). La caída del 3,2% en frutas aportó cierto alivio, aunque insuficiente para revertir la presión sobre la canasta familiar.
La vivienda volvió a ocupar un lugar central en la escalada de precios: registró un aumento interanual del 37,8%, impulsado por gastos comunes, alquileres y ajustes tarifarios. El gas por red subió un 5,4% y el agua un 2,2%, mientras que las cuotas de medicina prepaga empujaron al alza el rubro Salud. En paralelo, los productos regulados aumentaron un 1,8% y los estacionales un 3,3%.
Aunque la inflación núcleo porteña —medida a través de la subcanasta Resto IPCBA— avanzó un 1,8% mensual, el escenario vuelve a poner en discusión el impacto de los ajustes en tarifas y servicios sobre el poder adquisitivo. La desaceleración de los precios sigue siendo un desafío cuando los gastos indispensables continúan absorbiendo una porción creciente de los ingresos.
Con infornación e imagen de NA / Redacción: La Rosca
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