Gremiales
Martes 20 de octubre de 2026
La Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) resolvió convocar a un paro docente de 48 horas en rechazo a la última oferta salarial del Gobierno de la provincia de Buenos Aires. La medida, definida por el Congreso Extraordinario del gremio tras consultar a sus afiliados en distintos distritos, refleja que la propuesta oficial no logró conformar a un sector de la docencia y vuelve a poner en el centro de la discusión el deterioro de los ingresos frente al costo de vida.
La primera jornada de huelga está prevista para este jueves 22 de octubre, en todo el territorio bonaerense. El conflicto vuelve a mostrar que las negociaciones paritarias no se resuelven únicamente con porcentajes sobre la mesa: detrás de cada oferta existe una realidad cotidiana marcada por los gastos familiares, el costo de los alimentos, los servicios y las dificultades de los trabajadores para sostener su poder adquisitivo.
La presidenta de la FEB, Liliana Olivera, había anticipado que la decisión quedaría en manos de los afiliados. “Como siempre, serán las bases quienes decidan si aceptan o no el porcentaje de aumento presentado por el gobierno provincial”, había señalado antes de la votación.
Las consultas realizadas en los distintos distritos trasladaron al Congreso Extraordinario el descontento de los docentes. El resultado fue el rechazo de la propuesta y la convocatoria a una medida de fuerza que también expresa las tensiones entre las demandas de las escuelas y las decisiones de la conducción sindical.
El escenario plantea un desafío para la dirigencia gremial: representar las necesidades concretas de quienes sostienen la educación pública en las aulas. Cuando una oferta salarial no obtiene respaldo entre los afiliados, la discusión deja de ser exclusivamente técnica y adquiere una dimensión política y social.
La oferta del Ejecutivo bonaerense contemplaba un incremento salarial del 6%, distribuido en dos tramos. Sin embargo, la FEB consideró insuficiente la propuesta y resolvió avanzar con el paro, a diferencia de SUTEBA, UDOCBA, AMET y SADOP, que aceptaron el ofrecimiento del gobernador Axel Kicillof.
La decisión profundiza las diferencias dentro del Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) y rompe, al menos en esta negociación, la posición común que los sindicatos habían sostenido frente al Gobierno provincial. La división abre interrogantes sobre la capacidad del frente para articular futuras demandas y sostener una estrategia conjunta.
En el fondo, el conflicto vuelve a poner en discusión una cuestión central: cuánto vale el trabajo docente y qué condiciones salariales necesita un trabajador para vivir dignamente. La huelga será una señal de presión sobre el Gobierno bonaerense, pero también una expresión del malestar que atraviesa a una parte de la docencia, que reclama que las negociaciones salariales se traduzcan en mejoras concretas y no queden limitadas a cifras que pierden fuerza frente a los gastos cotidianos.
Con información e imagen de Mundo Gremial / Redacción: La Rosca