Gremiales
Martes 3 de noviembre de 2026
La CTA de los Trabajadores atraviesa una elección decisiva para su futuro político y sindical. Después de 20 años de conducción de Hugo Yasky, el oficialismo impulsa al dirigente docente Roberto Baradel como candidato a secretario general por la Lista 10, acompañado por Edgardo Llano, de la Asociación del Personal Aeronáutico, y Daniel Catalano, de ATE Capital. El recambio llega después de que Baradel anunciara su salida de la conducción de SUTEBA, sindicato que encabezó durante 22 años, y representa un salto hacia la conducción nacional de una central que busca articular a docentes, estatales, universitarios y trabajadores de empresas públicas.
Sin embargo, la disputa no se limita a un cambio de nombres. La Lista 6 Multicolor, encabezada por la dirigente de izquierda y diputada nacional Romina Del Plá, cuestiona la continuidad política del espacio que condujo Yasky y considera que la candidatura de Baradel representa un recambio insuficiente frente a la profundidad de la crisis laboral y salarial. Su propuesta plantea una transformación del modelo sindical, con mandatos limitados, revocatoria de cargos, control de las finanzas por parte de las bases y mayor participación de los afiliados. La confrontación expresa dos miradas diferentes sobre el papel que debe asumir el sindicalismo frente al Gobierno nacional.
La batalla también tendrá un capítulo determinante en la provincia de Buenos Aires, donde más de 200.000 afiliados están habilitados para votar. Allí, la Lista 10 lleva a Raúl Calamante como candidato a secretario general, acompañado por Silvana Scali, de CICOP, y Hugo Russo, de la Asociación Judicial Bonaerense. La Multicolor propone a Olga Ortigoza, de SUTEBA La Matanza, junto a Ana Paredes Landman y Ramiro Tissera. En la Ciudad de Buenos Aires también habrá competencia entre ambas expresiones, con candidaturas que reflejan la disputa por la representación de los distintos sectores estatales, docentes y sindicales.
Más allá de quién resulte ganador, la elección tendrá consecuencias que exceden la renovación de autoridades. La CTA deberá definir cómo responder a un Gobierno que impulsa reformas laborales, cuestiona derechos colectivos y profundiza el ajuste sobre el empleo público y las empresas estatales. En ese escenario, Baradel tendrá el desafío de demostrar que el recambio puede convertirse en una nueva etapa de protagonismo sindical, mientras la oposición reclama una central más combativa y con mayor protagonismo de sus bases. La disputa de este martes pone en juego no solamente una conducción, sino también el modelo de sindicalismo que buscará enfrentar los próximos años de conflicto político y social.
Con información de Mundo Gremial / Imagen: La Nación / Redacción: La Rosca